Suaves, perfumados y con ese saborcito a hogar que enamora desde el primer bocado
Ingredientes:
▶️ 370 gr. de leche condensada
▶️ 4 huevos M
▶️ 50 g de mantequilla a temperatura ambiente
▶️ 120 g de harina
▶️ 3 cdtas. polvo de hornear
▶️ 1 cda. de agua de azahar Luca de Tena (solo una, que el aroma es potente)
Azúcar glas para decorar
Así los preparo:
Bate la leche condensada con los huevos uno a uno, hasta que la mezcla quede cremosa.
Luego añade la mantequilla y el agua de azahar, y por último incorpora la harina con la levadura, tamizadas.
Reparto la masa en moldecitos —los que he usado yo son de KitchenCraft — y al horno a 180 °C unos 25 minutos, hasta que estén doraditos y al pinchar, el palillo salga seco.
Déjalos enfriar sobre una rejilla y espolvorea azúcar glas… ¡y listo!
También puedes hacerlo en un molde de 20 cm de diámetro.
Son perfectos para acompañar con un té o café, pero si quieres llevarlos al siguiente nivel, te dejo algunas combinaciones que quedan de escándalo:
- Relleno de crema de naranja o mandarina – el toque cítrico equilibra la dulzura.
- Ganache montada de chocolate blanco y un toquecito de azahar – suave, floral y elegante.
- Mousse de yogur o mascarpone con frutas – frescura total.
- Sirope de miel y azahar – realza el aroma y los mantiene jugosos.
- Chantilly con ralladura de naranja y pistachos troceados – textura y perfume perfectos
- Ganache de chocolate blanco con pistachos
¿Con cuál de estas combinaciones te quedas tú?
¿Eres del team cítrico o del team floral ?