Hay veces en las que lo mejor de un macaron no es decirte de qué tiene que estar relleno, sino darte la libertad de decidirlo tú.
Por eso, en Tartadictos encontrarás nuestras coquilles de macaron sin rellenar: las dos delicadas conchas de almendra que forman un macaron, pero sin ganache ni crema en su interior.
Y detrás de esta idea hay mucho más que comodidad.
¿Por qué comprar las coquilles sin rellenar?
Cuando hacemos macarons en casa, normalmente pensamos en preparar una bandeja completa de un mismo sabor. Eso significa elegir un relleno, prepararlo, rellenar todas las conchas… y acabar teniendo muchos macarons iguales.
Con nuestras coquilles puedes hacerlo de otra manera.
Puedes comprar únicamente las unidades que necesitas, en el color que necesitas, y rellenarlas tú misma en función de la tarta que estés preparando.
¿Una tarta de chocolate? Puedes rellenarlas de una ganache de chocolate.
¿Una tarta de vainilla? Una ganache de vainilla, una buttercream suave o un relleno que combine con ella.
¿Una tarta de pistacho? Puedes preparar un relleno de pistacho.
¿Una tarta de frutos rojos? Una ganache de chocolate blanco con frambuesa, por ejemplo, puede ser una combinación preciosa.
Incluso puedes utilizar, cuando la textura y la estabilidad lo permitan, parte del mismo relleno o de la misma crema que hayas utilizado en la tarta. Así, el macaron deja de ser un elemento independiente y pasa a formar parte de todo el conjunto.
La clave está en elegir un relleno suficientemente estable para que mantenga su forma y no aporte un exceso de humedad a la coquille.
Cuatro colores para dejar volar la imaginación
En Tartadictos tenemos cuatro colores de coquilles:
Chocolate
Rosa
Natural
Naranja
Y aquí empieza la parte divertida: decidir cómo combinarlos.
No existe una regla que diga que el relleno tenga que ser del mismo color que la coquille.
De hecho, muchas veces un relleno de color natural puede quedar precioso y aportar un contraste muy elegante.
Coquille natural
Es probablemente la más versátil.
Puedes dejar que el relleno aporte el color: verde pistacho, rosa frambuesa, amarillo limón, chocolate…
O mantener una estética completamente neutra con una ganache blanca, de vainilla o de chocolate blanco.
Coquille rosa
Combina especialmente bien con rellenos de vainilla, chocolate blanco, frutos rojos, fresa, frambuesa o pistacho.
Puedes dejar el relleno en su color natural o teñirlo ligeramente para conseguir un conjunto monocromático.
Coquille naranja
Es preciosa con sabores cítricos, chocolate, caramelo, mango, pasión o frutos secos.
Un relleno natural de chocolate o una crema de vainilla puede crear un contraste muy bonito.
Coquille chocolate
Es perfecta para tartas de chocolate, café, caramelo, avellana, praliné o frutos secos.
Y no necesariamente necesita un relleno oscuro: una ganache de chocolate blanco o una crema de vainilla en el interior puede crear un contraste visual espectacular.
¿Qué rellenos se pueden utilizar?
Aquí hay muchísimas posibilidades.
Los rellenos más habituales para macarons son las ganaches de chocolate, las buttercreams y diferentes preparaciones de fruta, cítricos, frutos secos y pralinés.
La ganache es especialmente interesante porque, correctamente formulada y emulsionada, tiene una textura firme y cremosa que funciona muy bien para rellenar macarons. La École Valrhona utiliza, por ejemplo, ganaches de chocolate blanco con grosella negra, ganache de chocolate con yuzu y ganaches de chocolate negro en sus recetas de macarons.
También puedes jugar con combinaciones como:
• Chocolate + avellana
• Chocolate blanco + frambuesa
• Pistacho + chocolate blanco
• Vainilla + frutos rojos
• Limón + chocolate blanco
• Caramelo + chocolate
• Café + chocolate
• Praliné de avellana
• Mango + fruta de la pasión
• Yuzu + chocolate blanco
Lo importante es que el relleno tenga una consistencia adecuada para poder escudillarlo y que no sea excesivamente líquido.
Por eso, una mermelada convencional o una preparación demasiado acuosa no sería nuestra primera elección para rellenar directamente una coquille: puede aportar demasiada humedad y alterar rápidamente su textura.
Una idea sencilla: ganache de chocolate blanco y vainilla
Si quieres preparar un relleno fácil y versátil, una ganache de chocolate blanco es una magnífica base.
Puedes utilizar:
• 100 g de chocolate blanco
• 35-40 g de nata para montar
• Vainilla al gusto
Calienta la nata, viértela sobre el chocolate blanco y emulsiona hasta obtener una mezcla lisa y brillante.
Déjala cristalizar en frío hasta que adquiera una textura adecuada para utilizarla con manga pastelera.
Y aquí tienes una base que puedes transformar fácilmente: puedes aromatizarla con vainilla, añadir pasta de pistacho, incorporar un poco de fruta en una formulación adecuada o incluso teñirla con colorante alimentario.
Las recetas profesionales de la École Valrhona también parten de ganaches que se dejan cristalizar en frío antes de utilizarlas para rellenar los macarons.
¿Teñir el relleno o dejarlo natural?
Las dos opciones funcionan.
Si buscas un resultado elegante y sofisticado, muchas veces recomendamos dejar el relleno en su color natural.
Una coquille rosa con una ganache blanca, por ejemplo, queda limpia y delicada.
Pero si quieres que el macaron forme parte de una decoración muy concreta, puedes teñir el relleno para crear una combinación perfectamente coordinada con la tarta.
Lo importante es utilizar un colorante adecuado para la preparación y añadirlo de manera que no altere su textura.
También puedes jugar con el contraste:
coquille rosa + relleno blanco
coquille natural + relleno verde pistacho
coquille naranja + relleno chocolate
coquille chocolate + relleno blanco
A veces, precisamente el contraste es lo que hace que el macaron destaque.
¿Se pueden congelar las coquilles?
Sí.
Las coquilles de macaron pueden congelarse antes de rellenarlas.
Una vez completamente frías, deben protegerse muy bien de la humedad, el aire y los olores del congelador, utilizando un recipiente hermético adecuado y evitando que queden expuestas.
Como referencia, King Arthur Baking indica que las conchas de macaron pueden conservarse congeladas hasta aproximadamente un mes.
También existen recetas profesionales de Valrhona en las que los macarons, una vez rellenados y montados, se conservan en congelación.
Para una conservación óptima, nuestra recomendación es siempre priorizar un buen envasado y proteger las coquilles de la humedad.
¿Y por qué son especialmente prácticas para decorar tartas?
Porque no necesitas hacer una bandeja entera de macarons para decorar una tarta.
Imagina que estás preparando una tarta y necesitas solamente seis macarons rosas para terminar la decoración.
No necesitas preparar una receta completa, hacer el macaronage, escudillar una bandeja, hornear y buscar después qué hacer con el resto.
Simplemente eliges las coquilles que necesitas, preparas el relleno que mejor combine con tu tarta, las rellenas y las incorporas a la decoración.
Y lo más bonito es que puedes hacer que todo tenga sentido.
El mismo relleno de la tarta puede aparecer en el macaron.
La misma combinación de sabores puede repetirse.
O puedes crear un pequeño contraste para que el macaron sea ese detalle especial que sorprende al probar la tarta.
Tu tarta, tus colores, tus sabores
Esa es, en realidad, la filosofía de nuestras coquilles.
No queremos decidir por ti qué macaron tienes que hacer.
Queremos darte una base perfecta para que puedas adaptarlo a tu creación.
Elige el color.
Elige el relleno.
Combínalo con tu tarta.
Decóralo como quieras.
Y convierte una sencilla coquille de macaron en una pequeña parte de una tarta completamente tuya.
Porque cuando haces pastelería creativa, cada detalle cuenta.
Y a veces, la libertad de elegir empieza con algo tan pequeño como una coquille.
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